La limpieza

Limpieza es eliminar la suciedad portadora de gérmenes sin deteriorar los revestimientos, permitiendo romper los mecanismos de transmisión existentes en los mismos.

La limpieza se define como la ausencia de suciedad y tiene una interpretación diferente en función de quien sea el interlocutor.

Para poder ejercer una acción eficaz, debemos conocer las fuentes de contaminación y los mecanismos de transmisión. La limpieza sigue sien do la mejor garantía de lucha contra las infecciones.

Debemos respetar las indicaciones del responsable/fabricante sobre las mezclas de productos de limpieza y desinfectantes para que no se vuelvan peligrosos.

Es muy importante no contaminar. Hay que tener especial cuidado en no transportar los gérmenes de un lugar a otro . Por ejemplo, utilizar un trapo sucio es contaminante y también lo es no cambiar el agua de fregar con la debida frecuencia.

Por ello, será preciso limpiar desde lo menos sucio hasta lo más sucio con objeto de no contaminar las superficies no contaminadas.

La limpieza es una necesidad que nos permite conseguir un nivel de higiene aceptable y a su vez un grado de estética donde los usuarios del edificio se encuentren lo más a gusto posible , evitando deteriorar los materiales y consiguiendo una buena imagen.

Dependiendo del edificio a limpiar y de la actividad a la que se dedique, esta limpieza además implica:

▪ Estética, cuando se pretende atraer a través de la limpieza: brillo de suelos, orden, etc.

▪ Seguridad, cuando hay que eliminar grasa para evitar deslizamientos, retirar residuos parar evitar caídas, etc.

▪ Higiene, cuando a través de la limpieza se pretende romper los mecanismos de transmisión de los gérmenes que se encuentran en la suciedad, con el fin de evitar que se conviertan en peligrosos para la salud.